Acaparamiento de tierras y actos posiblemente ilegales, ¡La selva maya está en venta!

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Eugenio Canul repite el nombre de Antonino varias veces. Dice que no solo adquirió dos parcelas, sino que compró al menos, ocho derechos ejidales en Tres Reyes, Quintana Roo, cosa ilegal, pero que le da voz y voto en la asamblea para decidir parte del destino de las tierras.

El 17 de enero de este año, el Tribunal Superior Agrario falló, por tres votos contra dos, que las dos parcelas de selva en el límite de la reserva de la biosfera de Sian Ka’an se inscribieran a nombre del empresario Antonino Almazán Arteaga, lanzando un precedente peligroso: la selva maya está en venta.

En 2014, el ejido Tres Reyes parceló de manera ilegal 93% de sus 10 mil 550 hectáreas, y las repartió entre 42 ejidatarios, entre ellos, Almazán Arteaga, apodado ‘La Muñeca’, y a quien se le vincula con el expolio de, al menos, siete ejidos en la Península de Yucatán.

Esta es la primera vez que el Tribunal Superior Agrario avala el registro, en contra de la propia Ley Agraria que lo rige y que, en su artículo 59, señala: “Será nula de pleno derecho la asignación de parcelas en bosques o selvas tropicales”.

Los magistrados que se opusieron a la sentencia señalaron que la decisión de reconocer el registro de parcelas a nombre de Almazán, “contraviene normas de orden público, promueve el acaparamiento de tierras y convalida actos posiblemente ilegales”. Así consta en la sentencia obtenida por Obras.

Uno de los dos magistrados que se opusieron es el presidente del Tribunal, Luis Ángel López Escutia. Además de eso, la decisión del Tribunal supone el primer paso para la desarticulación de la propiedad ejidal en torno al Tren Maya.

En su esencia, el ejido buscaba resarcir a los individuos sin tierra, sin derechos y sin trabajo; y poner n a la acumulación exagerada de los grandes latifundistas. Ahora, en un momento donde el desarrollo turístico se ha consolidado en la península, el planteamiento de la nueva administración es que la gente se quede y pueda integrarse a los Fideicomisos de Inversión y Bienes Raíces para financiar 15 estaciones y subcentros urbanos, que se desarrollarán junto con el Tren Maya.

Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), aspira a un modelo alejado del turismo masivo y la especulación de las tierras que ha caracterizado el desarrollo de Cancún y la Riviera Maya. Pero la realidad es otra.

Aunque la Ley forestal establece que los cambios de uso de suelo en selva son excepcionales, “son casi la norma”, dice Gabriela TorresMazuera, investigadora del Centro de Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

“Hay mucha flexibilidad para que los grandes empresarios puedan hacer esto”, es una de las formas de despojo de tierras que han encontrado los operadores en la región, explica.

No es la única. En los últimos tres años, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectó al menos 30 cambios de uso de suelo forestal y remoción de vegetación sin autorización en ejidos de la Península de Yucatán.

De ellos, una tercera parte se asienta en zonas por las que atravesaría el tren. Una vez que los ejidos pierden su condición forestal es más fácil parcelarlos e incorporarlos a la propiedad privada; una forma de despojo de tierra legalizado.

VIDEO

https://www.youtube.com/watch?time_continue=18&v=SjT-8Sx3-Zk

 

Por: Irene Larraz
Video: Dennys Johan Parada

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